...Cuando llegue el fin, no todos estarás preparados...
APOCALYPTO
Inspiraba la envidia yendo contigo, amada,
desataba la ira en cuanto te besaba.
Me creí con soberbia siendo tu único dueño,
me sentí un avaro hasta en mi propio sueño.
Y por tí la lujuria se empapó de mi alma,
por tus carnes la gula sació mi hambre humana.
Por ti sentí pereza solo estando a tu lado,
por tu amor yo viviera eternamente en pecado, en pecado, en pecado…